Como una medida ya muchos desarrolladores no les ha gustado en lo absoluto la compañía ha tomado la decisión de cobrar por cada extensión que se quiera agregar al repositorio cambiando de manera total las reglas ya establecidas en cuanto a desarrollo de complementos para su navegador impuestas hasta ahora.
Esta cantidad de dinero se deberá pagar de manera única cuando el programador decida poner a disposición nuevas extensiones en la galería oficial, de esta forma se busca mejorar las protecciones contra extensiones fraudulentas limitando las cuentas de desarrolladores que sólo se dedican a la creación de aplicaciones maliciosas y potencialmente dañinas.
Este cambio sólo será aplicado a los nuevos desarrolladores ya que los antiguos podrán seguir desarrollando nuevos complementos sin tener que pagar nada a cambio, un sistema que si bien puede ser efectivo no garantiza en nada que la disposición de extensiones fraudulentas se mantiene o incluso peor se incremente.



